marca personal

Es uno de los ámbitos de mi trabajo como fotógrafo que más viene creciendo los dos últimos años, apoyando desde mi enfoque la comunicación de vuestros proyectos personales y profesionales.

Me apasiona acompañar a personas que están comprometidas consigo mismas, con su pasión, con su vocación, con todo lo que ello mueve, y eso es ya de por sí es maravilloso.

Se trata de un proceso absolutamente personalizado, respetuoso con tus necesidades y momento personal. Desde ese punto de vista acompaño lo que en este momento, en presente, deseas expresar y transmitir, para que esas imágenes reflejen el alma y la esencia de tu proyecto personal/profesional.

Previo al acompañamiento tenemos un encuentro, o los que necesitemos, para bajar a tierra esas necesidades e intenciones, donde imaginamos y proyectamos, trasladamos al papel y a las ideas todo aquello que deseas transmitir y expresar.

En la sesión fotográfica nos disponemos a jugar en presente, desde ese absoluto respeto a la naturaleza y al momento de cada persona, acompañando lo que hay y a la vez buscando aproximarnos y facilitar que todo ese mundo que desea compartirse, pueda expresarse.

Y qué puedo contar.

Que es toda una aventura maravillosa acompañar a personas en ese camino de traducir, y llevar a imágenes sus proyectos vitales y profesionales.

Que es un verdadero placer, y un honor asistir y compartir desde esta perspectiva un ejercicio tan potente como es mostrarse, y ser miradas y mirados.

Cómo se desarrolla

Partimos de una estructura base que se personaliza en cada ocasión:

Encuentro previo a la sesión

Es el momento de conocernos, conocerte a ti, conocer tu proyecto y definir en presente aquello que deseas que expresen y transmitan esas imágenes, esa esencia que has descubierto en tu búsqueda vital y que ahora deseas expresar al mundo a través de tu proyecto profesional. Es el momento, también por qué no, de situar sobre la mesa esas inseguridades o todo aquello que se mueve a la hora de ser miradxs. Es el momento de imaginar y proyectar, de diseñar juntos y de manera personalizada la sesión de acompañamiento fotográfico que realizaremos más adelante, planteándonos espacios, acciones, objetos y todo aquello que nos vaya a ayudar para expresar lo que deseamos.

Sesiones de acompañamiento fotográfico

Generalmente (aunque se personaliza en cada caso), dividimos el acompañamiento fotográfico en dos sesiones independientes, de una duración aproximada de dos horas cada una, para así, entre ambas, poder valorar cómo se ha desarrollado la primera y plantear la segunda en función de las necesidades que hayan quedado por cubrir, o a partir también de nuevas ideas que nos haya generado esa primera experiencia.

En sí, cada sesión de acompañamiento, más allá de que está diseñada para cumplir unos objetivos de comunicación, se desarrolla teniendo muy en cuenta el presente, lo que surge en la relación entre el fotógrafo y quien es miradx. En ese sentido, y sobretodo porque finalmente, mi tipo de acompañamiento pone en valor la presencia, la respiración, la verdad, la invitación es a que las sesiones se conviertan en un «baile», transitando los diferentes aspectos que queremos expresar, aunque respetando los ritmos y en escucha permanente a todo lo que mueve el proceso de ser mirado/a y a todo aquello que se nos pueda ocurrir en presente. Un equilibrio entre los objetivos planteados de antemano, y la apertura a un espacio de aceptación, atrevimiento, y juego.

Edición y entrega de las fotografías editadas

Se trata del proceso posterior al encuentro, en el que se seleccionan aquellas imágenes que se acercan más a la esencia y se realiza una edición acorde a las necesidades planteadas de antemano. En este proceso mantenemos en contacto para cualquier cuestión.

Precio

A nivel de presupuesto, se establece y personaliza en función de cada proceso, aunque la tarifa base para este servicio en 2020 es de 400 euros + IVA.

Si quieres saber más, estoy aquí, detrás de la pantalla.