Lo que proyecto

Acompañamiento fotográfico a marca personal y de proyecto

Luna Valle

Es uno de los ámbitos de mi trabajo como fotógrafo que más viene creciendo los dos últimos años, apoyando desde mi enfoque la comunicación de vuestros proyectos personales y profesionales.

Me apasiona acompañar a personas que están comprometidas consigo mismas, con su pasión, con su vocación, con todo lo que ello mueve, y eso es ya de por sí es maravilloso.

Se trata de un proceso absolutamente personalizado, respetuoso con tus necesidades y momento personal. Desde ese punto de vista acompaño lo que en este momento, en presente, deseas expresar y transmitir, para que esas imágenes reflejen el alma y la esencia de tu proyecto personal/profesional.

Previo al acompañamiento tenemos un encuentro para bajar a tierra esas necesidades e intenciones, donde imaginamos y proyectamos, trasladamos al papel y a las ideas todo aquello que deseas transmitir y expresar.

En la sesión fotográfica nos disponemos a jugar en presente, desde ese absoluto respeto a la naturaleza y al momento de cada persona, acompañando lo que hay y a la vez buscando aproximarnos y facilitar que todo ese mundo que desea compartirse, pueda expresarse.

Y qué puedo contar.

Que es toda una aventura maravillosa acompañar a personas* en ese camino de traducir y llevar a imágenes sus proyectos vitales y profesionales.

Que es un verdadero placer y un honor asistir y compartir desde esta perspectiva un ejercicio tan potente como es mostrarse, y ser miradas y mirados.

* (Podéis leer algunas experiencias de personas a las que he acompañado al final de este apartado)

Cómo se desarrolla

Partimos de una estructura base que se personaliza en cada ocasión:

Encuentro previo a la sesión

Es el momento de conocernos, conocerte a ti, conocer tu proyecto y definir en presente aquello que deseas que expresen y transmitan esas imágenes, esa esencia que has descubierto en tu búsqueda vital y que ahora deseas expresar al mundo a través de tu proyecto profesional. Es el momento, también por qué no, de situar sobre la mesa esas inseguridades o todo aquello que se mueve a la hora de ser miradxs. Es el momento de imaginar y proyectar, de diseñar juntos y de manera personalizada la sesión de acompañamiento fotográfico que realizaremos más adelante, planteándonos espacios, acciones, objetos y todo aquello que nos vaya a ayudar para expresar lo que deseamos.

Sesiones de acompañamiento fotográfico

Generalmente (aunque se personaliza en cada caso), dividimos el acompañamiento fotográfico en dos sesiones independientes, de una duración aproximada de dos horas cada una, para así, entre ambas, poder valorar cómo se ha desarrollado la primera y plantear la segunda en función de las necesidades que hayan quedado por cubrir, o a partir también de nuevas ideas que nos haya generado esa primera experiencia.

En sí, cada sesión de acompañamiento, más allá de que está diseñada para cumplir unos objetivos de comunicación, se desarrolla teniendo muy en cuenta el presente, lo que surge en la relación entre el fotógrafo y quien es miradx. En ese sentido, y sobretodo porque finalmente, mi tipo de acompañamiento pone en valor la presencia, la respiración, la verdad, la invitación es a que las sesiones se conviertan en un «baile», transitando los diferentes aspectos que queremos expresar, aunque respetando los ritmos y en escucha permanente a todo lo que mueve el proceso de ser mirado/a y a todo aquello que se nos pueda ocurrir en presente. Un equilibrio entre los objetivos planteados de antemano, y la apertura a un espacio de aceptación, atrevimiento, y juego.

Edición y entrega de las fotografías editadas

Se trata del proceso posterior al encuentro, en el que se seleccionan aquellas imágenes que se acercan más a la esencia y se realiza una edición acorde a las necesidades planteadas de antemano. En este proceso mantenemos en contacto para cualquier cuestión.

Tarifas 2023

Opción A: Por el tipo de enfoque con el que trabajo, y también por mi experiencia y la de la gran mayoría de personas a las que he acompañado, es la opción ideal. Disfrutaremos más el acompañamiento, pues tendremos dos espacios independientes de acompañamiento fotográfico, para poder abordar las diferentes necesidades, todo aquello que queremos expresar, y poder respirarlos distintos espacios, situaciones, acciones. El hecho de tener un espacio entre la primera y segunda sesión, permite además a partir de la revisión del resultado de la primera sesión, poder abordar en la segunda aquellas cuestiones que sentimos que faltan.

  • Entrevista en profundidad y trabajo previo (aprox 3 horas de trabajo).
  • 2 sesiones de acompañamiento (6 horas = 2 x 3h)
  • Asesoramiento durante todo el proceso
  • Edición y entrega de las fotografías (aproximadamente 50 por sesión)

Precio: 700 euros (IVA incluído)

Opción B: Esta opción tiene sentido cuando ya se tienen fotografías, y/0 las necesidades son concretas y específicas, y/o no se requiere de mucha diversidad de acciones o de espacios diferentes.

  • Entrevista en profundidad y trabajo previo
  • 1 sesión de acompañamiento (3 horas)
  • Asesoramiento durante todo el proceso.
  • Edición y entrega de las fotografías (aproximadamente 50)

Precio: 440 euros (IVA incluído).

* Al tratarse de un proceso con una duración mínima de dos meses, el pago (para ambas opciones) podrá realizarse, en diferentes plazos.

Si quieres saber más, estoy aquí, detrás de la pantalla.

 

Experiencias

Irune Bonilla

«Llegué al acompañamiento durante un proceso de automirada a través de la fotografía con Jose.

En las conversaciones previas al acompañamiento surgieron palabras desde el imaginario del encuentro.

Lo que surgió fue muy presente, fue un viaje, un viaje hacia mí. Viví el acompañamiento como un encuentro con mis luces y mis sombras, fue descubrirme en mis partes, para conectarlas, para conectarme e integrarme, para renacer ante la mirada de un otro.

Un otro que mira a través de su cámara con respeto, una mirada de amor, una mirada llena de luz, que acompaña, a veces desde la distancia pero en todo momento tan cerca…ese otro, esa mirada es la de Jose.

Terminé el acompañamiento agotada, emborrachada de emoción, algo nuevo en mí había nacido y…cuando ví las fotos…ahí estaba!!! En forma de fotografías, de recuerdos tangibles de una vivencia.

Esta propuesta no es «sólo» una sesión de fotos, es un regalo, es una experiencia, es sentir(se), es vivir(se). Un regalo que se vive durante y un regalo que se vive después porque se puede regresar a esas fotos, mirarlas, sentirlas y vivirlas».

Soraya Soler

«Aquella mañana fue como un baile… Y es que cuando te sientes acompañada, abrazada y en sintonía todo se armoniza para que fluya.

¿Has bailado de forma libre en alguna ocasión? ¿Bajo los árboles? ¿Agarrada a los barrotes que te separan de la vía del tren? ¿Cruzando un puente repleto de grafittis?

Si no lo has hecho, ¿dónde te llevan estas preguntas? ¿Qué emociones despiertan en ti? ¿Te puedes detener unos instantes?

No abras los ojos, e imagina que tu cuerpo es libre, nadie lo mira y quién lo hace te abraza con sus ojos, con su luz y con su cámara.

Eso que se mueve dentro de ti es Jose Bravo creando magia. Parece que se escuda tras una cámara pero realmente lo que está consiguiendo es observar lo que más brilla de ti.

Recuerdo finalizar aquella jornada conectada a la VIDA (en mayúsculas), sintiéndome plena, ligera y cansada. Es una experiencia vital, es un reencuentro contigo, es MIRAR BONITO».

Laura Millán

La mirada, mi herida.

Por circunstancias de la vida ese alimento me faltó y Jose tiene la capacidad de mirar y atravesarte, de mirar y que aflore la luz en los resquicios internos donde cuesta que entre. 

Para mi fue un proceso de apertura, de revisarme, de vivenciarme. Hay mucho trabajo que no se ve antes, durante y después de la sesión y si tuviera que definirlo con una sola palabra sería mimo. 

Una experiencia única, donde Jose me cogió de la mano y me acompañó a expresarme, a permirirme dejarme mirar, con todos los sentimientos que iban aflorando y se iban transformando. 

Cuando llegaron esas lindas imágenes a mi buzón de entrada, lloré. Respiré. Me emocioné. Me redescubrí en muchas de ellas. Fue una experiencia enriquecedora todo el proceso. 

Como todo arte, la fotografía es una manera de expresión y tú, querido Jose, le pones mucho corazón. 

GRACIAS, GRACIAS y GRACIAS lindo ser 🧡

Gabriel Albert

«Llega un momento en el que necesitas mirarte con cuidado y cariño, desde el no juicio. Y qué difícil es, cuánto nos cuesta. Hay un momento en el que está bien no saber hacerlo solo, y necesitar el apoyo, la total confianza y la mirada de otra persona. 

No podía venirme a la mente otra persona que la de Jose para acompañarme en este camino. 

Entonces necesitaba mirar aquello que tanto me costaba ver en mí, despedirme y soltar lo que no me pertenecía y que ya no tenía razón de estar, y así poder reconocer esa luz propia de la que a veces me olvido. 

Recuerdo todo el proceso durante el acompañamiento, la sensación una vez llegados al mar y terminar el día en medio del agua, percibir como todo se iba colocando en su sitio, como lo innecesario se desprendía, y como lo esencial tomaba todo su espacio.

Los dos días siguientes me acompañaba una sensación de ligereza y paz. 

Aquello fue para mí un antes y un después, qué afortunado me siento que Jose me haya acompañado en ello».

Alicia Mor

¡Hola Jose!

Hoy me siento a escribirte lo que me pediste mi experiencia con tu trabajo de acompañamiento fotográfico.

Y si va hacer ya un año de es gran día, de esa vivencia de tener unas fotos llenas de vida, donde reflejan o que soy, lo que quiero, lo que deseo.

Así que voy hacer un recorrido bonito y sencillo.

Mi decisión de contactar con Jose para realizar el acompañamiento fotográfico era un sueño pendiente. Desde que conocí su trabajo sentí que si algún día quería tener fotos para mi trabajo seria el quien me las hiciera, porque no quería unas fotos de estudio, sin vida, con  poses, con retoques o con maquillaje.

Nos reunimos en una cafetería de valencia para hablar de mis valores, de mi personalidad y que quería que reflejaran las fotos. Fue mágico, sentarme hablar y a reflexionar de quién soy y que las fotos transmitan esas emociones.

Pero Jose trabaja desde esa mirada, su duende hace que su cámara capte las emociones de cada persona, porque él captura esos instantes y por eso su trabajo tiene tanta vida y comunican tanto.

Yo tenia una necesidad que era que las fotos se hicieran en mi Tierra donde vivo, Mora de Rubielos, necesitaba montaña, arboles, agua y el otoño acompañándome. El dijo sí, organizamos su llegada a Mora y en 15 días estábamos en el lugar que había elegido.

Nunca me había sentido tan bien mirada por alguien, dejando que todo sucediera, que cada movimiento, que cada rayo de sol entrara por donde quisiera, mientras hablábamos, caminábamos, por hojas secas, entre arboles que soltaban sus hojas, dejándonos acompañar por el sonido del rio.

Me siento plena, feliz cada vez que las miro, que las utilizo.

Solo puedo decir gracias Jose, por tu sencillez, por tu amor que desprendes a raudales, por tu trabajo incansable, por hacernos vernos mirarnos en cada fotografía.

Gracias infinitas precioso.

Un abrazo Ali.